

cuchillo canario
1 INTRODUCCIÓNCanarias, comunidad autónoma española formada por un conjunto de siete islas mayores (Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura) y seis menores (Alegranza, Graciosa, Montaña Clara, Lobos, Roque del Este y Roque del Oeste). El archipiélago está situado en el océano Atlántico, frente a las costas africanas; el punto más septentrional está a 29º latitud N y el más meridional a 27º. El conjunto del territorio ocupa 7.447 km2 y es la región española con más longitud de costas: 1.583 kilómetros. Dado que existe una rivalidad histórica entre las dos provincias insulares, la comunidad estableció una doble capitalidad: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.

2 TERRITORIO Y RECURSOS
El archipiélago está formado en su totalidad por acumulaciones volcánicas; la teoría más aceptada es que las islas Canarias tienen una antigüedad de 40 millones de años y fueron generadas en tres periodos de erupciones volcánicas, cuyos materiales se depositaron sobre un zócalo precámbrico.
La isla de Tenerife es la más extensa (2.034 km2) y está presidida por el
pico del Teide que, con sus 3.718 m, es el más alto del territorio español. El Teide está ubicado en el interior de una gran caldera volcánica de reciente formación, Las Cañadas, que está cerrada en su flanco meridional por una cordillera dorsal. Al norte del Teide, en pronunciada pendiente, se encuentra el valle de la Orotava. Completan los accidentes montañosos de la isla dos cordilleras: la del Teno, al oeste, y la de Anaga, al norte.La isla de La Palma (708 km2) ha tenido una actividad volcánica reciente, lo que puede verse en las calderas volcánicas, entre las que destaca la de Taburiente, cuyos escarpes alcanzan los 2.000 m de altura; el pico más elevado de la isla es el Roque de los Muchachos (2.426 m), la segunda altura del archipiélago. La isla de La Gomera (352 km2) es la más montañosa y posee numerosos y abruptos barrancos, entre los que destaca el del Cedro; el pico Garajonay (1.487 m) es la máxima altura insular.
La isla de El Hierro (287 km2) es la menor de las llamadas mayores y la más occidental; está presidida por el pico Malpaso (1.500 m); hacia el norte se sitúa una amplia y fértil llanura litoral que se abre en un golfo conocido como bahía de los Pozos.
La isla de Gran Canaria (1.560 km2) tiene un perímetro circular y su centro lo
forma un macizo montañoso que contiene la principal altura, el pico de las Nieves (1.949 m); las zonas meridional y oriental están constituidas por llanuras litorales que, en la zona de Maspalomas, forman una faja arenosa con sectores de dunas; la zona septentrional es muy escarpada: algunos acantilados, como el de Fanoque o el de Andén Verde, alcanzan los 1.000 m de altura.La isla de Fuerteventura es la segunda del archipiélago en superficie (1.655 km2) y la de formación más antigua, por lo que está muy erosionada; presenta pocos accidentes montañosos y zonas arenosas en sus costas; su extremo suroeste está formado por la península de Jandía, en la que está la principal altura: el pico de Jandía.
Lanzarote (805 km2) es la isla más oriental del archipiélago; está formada por materiales volcánicos recientes y muy visibles; el volcán Timanfaya estuvo despidiendo lava y cenizas entre 1730 y 1736, cubriendo más de 200 km2; los materiales volcánicos constituyen el paisaje más común de la isla, cuyas mayores elevaciones no superan los 500 m; tan sólo las peñas del Chache, junto a los riscos de Famara, destacan por sus 670 m de altitud.
2.1 Clima
El clima canario es de tipo oceánico subtropical. Las temperaturas son suaves en todas las estaciones y las precipitaciones escasas, sobre todo en las vertientes meridionales de las montañas. Fuerteventura y Lanzarote son las islas más áridas: tan sólo se registran entre 150 y 200 mm de precipitación anual. Los vientos alisios son frecuentes, lo que produce un efecto suavizador del clima. Los vientos procedentes del Sahara provocan subidas destacadas de la temperatura y suelen transportar polvo en suspensión. En Tenerife, por su especial configuración, se dan zonas de clima templado: La Laguna tiene una temperatura anual cuyo promedio es de 16 ºC, cuando la más frecuente en las zonas costeras de todas las islas supera los 19 ºC. Sobre el Teide suele haber nieve casi todo el año.
2.2 Flora y fauna
La vegetación natural es muy variada: hay casi 500 especies diferentes, de entre las que destaca el drago, el tajinaste y la siempreviva. La vegetación varía según la situación y la altura; en las zonas orientadas al norte y noroeste, más húmedas, hay plantas mesófilas (lauráceas, brezales), mientras que en las del sur y suroeste, con muy pocas precipitaciones, predominan las especies xerófilas. En zonas elevadas aparecen pinares frondosos, como los de la isla de El Hierro.
La fauna posee especies exclusivas, como el lagarto gigante de El Hierro y la rana
de San Antón. Hay más de 70 tipos de aves (avutardas, herrerillos, ponzones, alpispas, petirrojos y canarios, entre otros). En las costas del archipiélago se obtienen especies como sardinas, chicharros, atunes y las viejas, especie que se da en muy pocos lugares de la Tierra.2.3 Economía
Hasta hace pocos años la principal actividad económica del archipiélago era la agricultura. Hoy esta situación ha cambiado y el 77,7% de la riqueza regional procede del sector terciario, fundamentalmente del turismo o de actividades ligadas a él. La tierra de cultivo sólo ocupa el 10% de la superficie de las islas, debido al relieve, muy accidentado, o a la extrema aridez de algunas zonas. La mayor parte de los cultivos son de secano (cebada, trigo, vid y patatas o papas, de las que se obtienen muchas variedades). Los cultivos de regadío son especializados y están dirigidos a la comercialización en el resto de España; los más extendidos son plátanos, tabaco y tomates tempranos. En los últimos años se ha iniciado la exportación de frutas tropicales (aguacates, piñas o mangos) y otros cultivos de invernadero.
En Canarias hay poca actividad ganadera debido, en gran parte, a la escasez de pastos. La pesca es un sector que produce una apreciable fuente de ingresos, es la segunda región pesquera española, con capturas que rondan las 544.000 t anuales. A partir de la pesca se han desarrollado industrias conserveras, harineras y de congelados.
La industria canaria está ligada al sector agroalimentario. Además de las de derivados de la pesca, existen otras de elaboración de bebidas y conservas. La más importante en los últimos 50 años es la fabricación de cigarrillos negros y cigarros puros, aunque ha sufrido un ligero retroceso en los últimos tiempos. La instalación industrial más grande de la región es la planta de refinado de petróleos que la Compañía Española de Petróleos (Cepsa) posee en Santa Cruz de Tenerife; es la de mayor capacidad refinera de España y abastece a numerosos clientes, entre los que se encuentran algunos países africanos.
El sector terciario ocupa un papel muy destacado por la fuerte expansión que ha tenido en las últimas décadas el sector turístico. En la década de 1960 se produjo una primera oleada que inició un proceso de crecimiento que aún no se ha detenido. Ello ha provocado un gran despegue de la construcción y la creación de numerosos puestos de trabajo en los servicios turísticos o actividades que dependen de la demanda de este. Así mismo, el turismo ha supuesto la revitalización de las poblaciones costeras y la creación de grandes complejos (playa de los Cristianos o de las Américas en Tenerife o Maspalomas en Gran Canaria, entre otras). Las islas de mayor actividad turística son Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote y, últimamente, Fuerteventura. El Hierro, La Gomera y La Palma apenas participan de este fenómeno. La mayor parte de los turistas son españoles, seguidos de alemanes y británicos.
Una de las buenas razones para visitar las islas Canarias es la calidad de la conservación de sus ecosistemas, refrendada en la categoría de cuatro de sus espacios naturales protegidos, que han llegado a engrosar la Red de Parques nacionales española. Esos cuatro lugares son: el Parque nacional de la Caldera de Taburiente, en la isla de La Palma; el Parque nacional de Timanfaya, en Lanzarote; el Parque nacional de Garajonay, en La Gomera; y el Parque nacional del Teide, en la isla de Tenerife. Tal cantidad de parques nacionales convierte a la comunidad canaria en la mejor dotada a este respecto de toda España.
2.4 Comunicaciones y comercio
Las comunicaciones interiores de todas las islas se desarrollan por carreteras (no existe ferrocarril) que deben sortear, en muchos casos, una complicada orografía. Tenerife y Gran Canaria han desarrollado un sistema de autovías que ha cambiado el espacio y ha facilitado las comunicaciones. El resto de las islas sigue teniendo una deficiente red viaria.
El transporte aéreo ha tenido un rápido crecimiento; el tráfico procede del resto de España y, en vuelos chárter, de Europa. Los vuelos interiores son frecuentes y muy utilizados por los habitantes de todas las islas, excepción hecha de La Gomera que no posee aeropuerto y se comunica con Tenerife a través de un ferry. La isla de El Hierro admite un tráfico de aviones muy pequeños, por lo que sólo está comunicada por aire con las otras islas. Los principales aeropuertos son el de Gando (Gran Canaria) y los dos de Tenerife (Los Rodeos y el Reina Sofía, llamado habitualmente el del Sur).
El comercio marítimo es muy importante dado que la casi totalidad de las mercancías importadas o exportadas se transportan por cargueros que recalan en los principales puertos. Los más importantes son el de Santa Cruz de Tenerife y el de Las Palmas de Gran Canaria.
La actividad comercial se ve favorecida por el régimen especial aduanero; pese a todo, el carácter insular de la región propicia un saldo negativo de la balanza comercial, ya que debe importar alimentos, maquinaria, materiales de construcción y todo tipo de productos mecánicos y electrónicos.
3 POBLACIÓN
La comunidad canaria tiene 1.894.868 habitantes, según estimaciones para 2003, y una densidad de población de 254 hab/km2, cifra que supera ampliamente el promedio español. A pesar de la alta densidad, la distribución de la población entre las islas es muy desigual: Gran Canaria y Tenerife agrupan a más del 80% de los habitantes del archipiélago. La isla menos poblada es El Hierro, que no alcanza los 8.000 habitantes.
Un fenómeno que ha caracterizado tradicionalmente la demografía canaria ha sido la fuerte emigración. La interior ha convertido a las ciudades, especialmente Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife en polos de atracción. La exterior emigró a la península Ibérica y a algunos países sudamericanos (sobre todo a Venezuela). Actualmente este fenómeno migratorio se ha detenido. En las dos últimas décadas, la natalidad ha descendido, aunque la tasa es todavía del 11‰, índice ligeramente superior al español.
3.1 División administrativa y principales villas y ciudades
La comunidad autónoma está dividida, desde 1927, en dos provincias: Las Palmas —que engloba las islas mayores de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, además de las menores de Alegranza, Graciosa, Montaña Clara, Lobos, Roque del Este y Roque del Oeste— y Santa Cruz de Tenerife —con las islas de Tenerife, La Gomera, El Hierro y La Palma—. Además, cada isla mayor es a su vez considerada como una unidad administrativa que está gobernada por un cabildo insular.
Sólo cuatro ciudades canarias tienen más de 50.000 habitantes: Las Palmas de Gran Canaria (377.056 hab), capital de la provincia de Las Palmas ubicada en la isla de Gran Canaria; Santa Cruz de Tenerife (223.148 hab), capital de la provincia homónima situada en la isla de Tenerife; Telde (97.525 hab), en Gran Canaria, y San Cristóbal de la Laguna (142.161 hab), en Tenerife. Hay un grupo de ciudades que oscilan entre 25.000 y 36.000 habitantes: Arucas, San Bartolomé de Tirajana y Santa Lucía de Tirajana (las tres en Gran Canaria), y Arona, La Orotava, Puerto de la Cruz y Los Realejos (en Tenerife). Las ciudades del resto de las islas son muy pequeñas: Arrecife, capital de Lanzarote tiene 55.203 habitantes; Puerto del Rosario, capital de Fuerteventura, 30.555 habitantes; Santa Cruz de la Palma, en la isla de La Palma, 17.640 habitantes; San Sebastián de La Gomera, y Valverde, capital de El Hierro, no pasan de los 6.000 habitantes.
4 INSTITUCIONES DE GOBIERNO
El Estatuto de Autonomía de Canarias fue aprobado el 10 de agosto de 1982. El proceso de transferencias otorgó a la comunidad autónoma, desde el primer momento, un amplio grado de autogobierno. Los cabildos insulares, creados en su versión moderna en 1912, tienen gran autonomía financiera y muchas competencias administrativas.
La bandera canaria está formada por tres franjas iguales, dispuestas verticalmente con los colores blanco, azul y amarillo. El escudo tiene siete islas color plata sobre fondo azul, en la parte superior, una corona real y encima, una cinta con la palabra océano; a cada lado del escudo, sujetándolo, hay un can con collar.
5 MANIFESTACIONES CULTURALES Y ARTÍSTICAS
Las islas Canarias disponen de la Universidad de La Laguna, fundada a finales del siglo XVIII, y la de Las Palmas de Gran Canaria de reciente creación. Existe una amplia oferta de cursos de verano y anualmente se celebra el Festival Internacional de Teatro de los Tres Mundos, así como los Festivales de Invierno.
5.1 Folclore
En todas las localidades tienen lugar fiestas religiosas de gran pintoresquismo: las romerías son muy comunes, destacando, entre otras, la de San Benito, en La Laguna. La fiesta que se ha hecho más popular por su importancia y colorido es la del Carnaval, que se celebra en muchas ciudades y ha alcanzado fama internacional. Si hubiera que destacar uno de ellos, sin duda se optaría por el acreditadísimo Carnaval de Tenerife.La música folclórica es de una extraordinaria personalidad y belleza: los sorondongos, las folías, las malagueñas, las isas y las seguidillas son algunos de los sones más populares.
5.2 Gastronomía
La gastronomía es variada; algunos de sus platos sólo es posible hacerlos en Canarias, ya que los ingredientes son totalmente autóctonos. En realidad, la cocina canaria es ecléctica como se puede
suponer al ser lugar de paso durante siglos. Entre los más característicos están los mojos (verde de cilantro y picón, los más habituales) que constituyen el acompañamiento preferido a pescados de gran textura y sabor, como bogas, samas, salemas, chernes, y la famosa ‘vieja’. Las ‘papas arrugás’, son patatas cocinadas con agua de mar y degustadas sin mondar; entre todas las variedades, la ‘negra’ es considerada la mejor. Existe una variada repostería: el bienmesabe, el arroz a la miel, los piononos, la leche asada y las truchas de queso son algunos de los postres dulces más apreciados. En la isla de Fuerteventura se elabora el distinguido queso Majorero.5.3 Arte
El arte canario es fruto de las continuas influencias exteriores, a excepción de las pinturas
rupestres o las piedras grabadas de la época anterior a la conquista castellana. De los monumentos góticos, destaca la catedral de las Palmas de Gran Canaria y el castillo de San Gabriel de Arrecife. El mudéjar tiene algunas manifestaciones como la iglesia de San Telmo, en Las Palmas, o la de la Conquista, en La Laguna. El barroco cuenta con muchos monumentos: algunos palacios de La Orotava, La Laguna o del barrio de Vegueta (Las Palmas de Gran Canaria), la iglesia de San Agustín en Icod de los Vinos (Tenerife) o la de Betancuria en Fuerteventura.6 HISTORIA
Los primeros habitantes del archipiélago llegaron a las islas en sucesivas oleadas, al parecer, desde el norte del continente africano. El desarrollo de las culturas prehistóricas permitió el establecimiento de una organización social muy jerarquizada, con una estructura política de carácter monárquico y una serie de órganos colegiados que se reunían para dirimir asuntos militares, políticos o jurídicos. La sociedad estaba dividida en dos grupos (en Tenerife eran tres): una especie de nobleza y la gran mayoría de plebeyos. Por debajo de estos, los considerados oficios viles, como verdugos y carniceros. Eran pueblos ganaderos (cabras, ovejas y cerdos) y agricultores (cultivos de trigo, cebada y habas, de las que obtenían el gofio) con una dieta que se completaba con la recolección de raíces y mariscos. Aunque a esta cultura se la conoce como guanche, este nombre corresponde estrictamente a la de los habitantes de Tenerife.
Las Canarias eran conocidas en la época clásica de la edad antigua (ya Horacio y Plinio hablan de ellas), pero es a partir del siglo XIV, en plena edad media, cuando se inició la conquista europea del archipiélago. Se sabe que, desde 1291, comenzaron a llegar a las islas diversas expediciones genovesas y, más tarde, de aragoneses y mallorquines. En el siglo XV, los promotores de la conquista fueron el noble normando Juan de Béthencourt y Gadifer de La Salle que estaban al servicio de la Corona de Castilla. La toma de las islas se hizo con dificultades y duró casi todo el siglo. Fuerteventura, Lanzarote, El Hierro y La Gomera quedaron tras la conquista bajo la jurisdicción señorial (islas de señorío), mientras que Gran Canaria, La Palma y Tenerife eran propiedad de los sucesivos reyes castellanos (islas de realengo).
La colonización se inició de manera sistemática en los siglos XVI y XVII con una base demográfica procedente de la península Ibérica, dado que los indígenas habían sufrido grandes pérdidas en su población durante la conquista. En una primera época, los cultivos para la obtención de azúcar fueron los que más se extendieron: las plantaciones de caña, junto a los ingenios azucareros, eran auténticos pueblos que cultivaban, además, trigo y otros productos de consumo interno. Pronto fue necesario establecer nuevos cultivos para abastecer a las flotas que hacían escala en sus viajes a América; así se extendieron los campos de cereales y, sobre todo, de vid, de la que se obtenía vino, que acabó convirtiéndose en uno de sus principales productos comerciales. Durante los siglos XV y XVI, se creó la Real Audiencia, el tribunal de la Inquisición, la sede episcopal y los cabildos insulares que, presididos por un gobernador (elegido por el rey o por el señor correspondiente, según fuera isla señorial o de realengo), regía en la respectiva isla.
En el siglo XVIII, se produjo una crisis causada por la fuerte caída del comercio vinícola, pero la liberalización comercial y la modificación de algunos cultivos provocó, pese a todo, un cierto florecimiento económico a partir de la segunda mitad de la centuria: la población casi se duplicó, alcanzando hacia 1800 unos 200.000 habitantes. En el orden político, la autoridad pasó a los comandantes generales, nombrados por el monarca, en perjuicio de las atribuciones de los cabildos y de la misma audiencia. En el siglo XIX se reactivó la economía con la extensión del cultivo de la barrilla (para obtener sosa) y la cochinilla. Cuando, a partir de 1871, se empezó a fabricar carmín con colorantes químicos, la demanda de cochinilla casi desapareció; a partir de esta época, la emigración canaria hacia Latinoamérica fue muy importante. Las primeras décadas del siglo XX fueron de crecimiento debido a la expansión de los cultivos de plátano y tomate, y a la creación de los puertos francos.
En 1912, durante el reinado de Alfonso XIII, se estableció la Ley de Cabildos y, en 1927, bajo el mismo rey pero gobernando el dictador Miguel Primo de Rivera, se llevó a cabo la división de las islas en dos provincias. Durante toda esta época se consolidó el poder de una elite caciquil, muy dividida entre el grupo dirigente de Las Palmas y el de Santa Cruz de Tenerife, que rivalizaban por el control del archipiélago: este sería el origen del llamado ‘pleito insular’, que marcó negativamente la historia canaria del siglo XX. De otra parte, Canarias fue escenario de uno de los primeros episodios de la Guerra Civil, ya que el general Francisco Franco, en ellas destinado en tanto que comandante general de esa región militar, partió desde la isla de Gran Canaria el 18 de julio de 1936 para ponerse al frente de los sublevados en el norte de África.
Finalizada la dictadura de Franco, Canarias accedió en 1982 a la autonomía gracias a los preceptos constitucionales aprobados a raíz de la transición española a la democracia. Tres son los partidos cuyos miembros han ejercido la presidencia del gobierno autónomo: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con Jerónimo Saavedra (1983-1987; 1991-1993); el Centro Democrático y Social (CDS), con Fernando Fernández Martín (1987-1988) y Lorenzo Olarte (1988-1991); y Coalición Canaria (CC), con Manuel Antonio Hermoso (1993-1999), Román Rodríguez Rodríguez (1999-2003), Adán Martín Menis (2003-2007) y Paulino Rivero (desde 2007).